Poza Rica, Ver. — La fractura del Partido Acción Nacional (PAN) en Poza Rica ha quedado al descubierto una vez más. Tras la validación del triunfo de Morena por parte del Tribunal Electoral de Veracruz (TEV), las diferencias entre dirigencia y candidato exhiben la falta de cohesión interna que debilitó al blanquiazul en la pasada elección municipal.
Por un lado, el presidente del Comité Municipal, Salvador Cavalaro, reconoció la resolución del órgano jurisdiccional y llamó a respetar la decisión de las instituciones. En contraste, el excandidato panista Leonardo Amador rechazó el fallo y se dijo inconforme, manteniendo una postura de confrontación pese a que previamente había avalado el recuento “voto por voto”.
Esta incongruencia no solo refleja la pugna interna, sino también la crisis de liderazgo que atraviesa el PAN en Poza Rica. Mientras la dirigencia busca cerrar filas, Leonardo Amador insiste en cuestionar los resultados, debilitando aún más la imagen del partido frente a la ciudadanía.
El desgaste político no es nuevo: la división se intensificó desde que Amador volvió a buscar la candidatura, provocando el descontento de una parte importante de la militancia que se sintió desplazada y sin voz dentro del proceso interno.
El resultado fue evidente en las urnas: Acción Nacional quedó relegado al tercer lugar, demostrando que la falta de unidad y estrategia terminó por sepultar sus aspiraciones en el municipio.
